«Hay más preguntas que respuestas» es la conocida letra de una canción pegadiza. Pero me gustaría abogar a favor de que lo contrario fuera cierto. Eso explicaría por qué hay preguntas que tienen más de una respuesta. También es por eso que tendemos a preguntarnos lo mismo una y otra vez. Es porque cada vez se nos ocurre una respuesta distinta. Has estado de mal humor a causa de una serie de dilemas frustrantes imposibles de resolver. Esta semana de solsticio trae una grata respuesta para un misterio.