¿Te acuerdas de cuando aprendiste a nadar o a montar en bicicleta? Al principio te parecía imposible pero perseveraste. Algunos de nosotros luchamos de verdad para superar las barreras iniciales y, si somos honestos, todos hemos dedicado más tiempo del que nos gustaría mencionar a disfrazar nuestros defectos y puntos flacos. Sin embargo, cuando persistimos con determinación, hacemos progresos y el proceso se vuelve más fácil. El problema actual exige una habilidad que no estás segura de tener. Pero estás más preparada de lo que crees.