A la gente le gusta decir que “no hay nada imposible” … y es verdad. Fue Aristóteles quién dijo que la naturaleza detesta el vacío y, siguiendo su lógica, nada ES imposible. Siempre que hay una ausencia, algo ocupa inmediatamente el hueco. A decir verdad, lo que consideramos “nada”, es en realidad el tipo equivocado de “algo”. Si hoy estás buscando cambiar tu tipo de “algos”, empieza por tirar lo que tienes ahora. Muy pronto, otra cosa (que podría ser sorprendente) ocupará su lugar.