Es como si hubieran dado el pistoletazo de salida y tú hubieras echado a correr. Todo sucedió tan rápido que te parece que has pasado de estar quieta a estar corriendo a toda velocidad y casi ni te habías enterado de que habías tomado la salida. Por suerte sabes cómo enfrentarte a una entrada repentina de información y puedes procesarla y reaccionar con rapidez y habilidad. Estás empezando a darte cuenta de que el deseado objetivo podría estar al alcance de la mano. Sin embargo, para tener alguna posibilidad de hacer que eso pase, vas a tener que moverte tan rápido como puedas. ¡Puedes lograrlo!