Antes de tu nacimiento, cuando eras un espíritu y tenías para ti todo el cosmos como patio de recreo, te dieron a elegir. ¿Qué planeta te gustaría explorar? ¿En qué clase de cuerpo te gustaría habitar? Entonces, ¿por qué elegiste precisamente la vida que estás llevando en estos momentos? Lo más seguro es que no la eligieras por todos los desafíos, el estrés, las luchas y las incertidumbres, ¿no? Yo tampoco lo creía. Viniste aquí por esos momentos felices, que son los mejores que hay en el universo. ¿Estás lista para uno de ellos?