Por fuera se te ve tranquila, pero eso no cuenta la verdadera historia. Algo te está sacando de quicio. Y, aunque te aguantes las ganas de patalear, tus sentimientos se están revelando en pequeños estallidos de impaciencia y respuestas iracundas a preguntas sencillas. Está claro que, a medida que se aproxima la luna azul astrológica, tú te sientes extra sensible. Si examinas de nuevo lo que ha ocurrido, descubrirás una manera sencilla de cerrar cualquier herida a base de buen carácter. No olvides tu lado desenfadado.