Igual que unos vecinos molestos que dan ruidosas fiestas y te mantienen en vela hasta las tantas de la noche, tus preocupaciones han estado interrumpiendo tu sueño e interfiriendo en tu vida. Es como si en tu interior estuviera sonado a todo volumen una música (que no has elegido), interrumpiendo tus pensamientos. Con tanto jaleo, no sorprende que te esté costando trabajo pensar con claridad. Por suerte la oscuridad de la Luna te trae la oportunidad de desconectarte del amplificador de tus preocupaciones. A medida que la música cambie podrás tocar el sonido que quieras oír.