A veces te gusta guardarte tus opiniones para ti. No quieres hablar de tus problemas porque no quieres quejarte. No quieres hablar de tus éxitos porque no quieres alardear. No quieres hablar de otras personas porque no quieres cotillear. No quieres hablar de ti misma porque no eres narcisista. No sorprende que algunas veces elijas escuchar sin más. Sin embargo, esta semana tienes que compartir un poco de información con cierta persona. No te preocupes por las consecuencias. Confía en la verdad.