El cuento del niño que gritaba “el lobo” se ha ido transmitiendo de una generación a otra. Sin embargo, aunque cometió un error, pasó a la historia popular. A nadie le interesaría un cuento acerca de un niño que no gritó ¡el lobo! Si hubiera seguido viviendo su vida, todos se habrían olvidado completamente de él. Cuando buscas drama, sólo tienes que seguir montando un escándalo y él vendrá a continuación. No es lo mismo que armar jaleo inútilmente por algo, pero vale la pena que hoy compruebes cualquier sensación de que te están tratando injustamente.