Lo creamos o no, hay gente que piensa que deberíamos dejar de enseñar historia a nuestros niños. Creen que no es aconsejable o necesario para ellos estudiar lo que pasó antes de que llegaran al planeta. Sugieren que, a cambio, nosotros los adultos tenemos que pasar algún tiempo haciendo un repaso de nuestra vida y estudiándola en un contexto más amplio. Sin embargo hay mucho que aprender de ambas formas de estudio retrospectivo. A medida que avanzamos hacia el solsticio, tu pasado tiene una llave valiosa para tu futuro.