¿Te acuerdas de aquellos primeros navegadores por satélite que no eran capaces de recalibrarse cuando te equivocabas al girar? Aquella voz mecánica te ordenaba “dé la vuelta cuando sea posible”. La única alternativa que te quedaba era o bien pasar de ella o apagarla. ¿Podría estar desarrollándose en tu mundo una situación parecida? La superluna del equinoccio está resaltando tu conciencia de ti misma e incrementando tu confianza. Si tienes claro tu destino, simplemente no hagas caso a nadie que pretenda convencerte de lo contrario.