Todos somos capaces de cometer algún error. Cuando no podemos aceptar que hemos cometido uno es cuando el problema empieza a crecer desproporcionadamente. Pero cuando vemos nuestra vida como una larga ristra de errores, es cuando cometemos el error más grande de todos. Porque nuestros errores no lo son en absoluto. Sólo nos lo parecen cuando estamos atrapados en ellos. Cuando recordamos el pasado con una actitud saludable, somos capaces de apreciar el aprendizaje que esos errores nos han dado. El fin de semana te recuerda lo lejos que has llegado.