¡Caramba! Pensabas que finalmente te habías librado de una antigua responsabilidad pero, justo cuando empezabas a sentirte libre de ella, a vuelto a aparecer. Ése es el problema con la delegación – ¡en estos tiempos no es posible encontrar el personal necesario! O tal vez es lo que pasa cuando tienes tantas ganas de deshacerte de algo que lo dejas ir antes de que sea el momento adecuado. Se ve que necesitas hacer frente a un viejo escenario al que preferirías no enfrentarte. Sin embargo, esta vez lo habrás solucionado de una vez por todas. Y entonces se te abrirán unas nuevas y emocionantes puertas.