¿Son tus principios demasiado exigentes? ¿Has puesto el listón demasiado alto? No, no voy a aconsejarte que lo bajes. Lo que estoy intentando hacer, es encontrar la manera de poner en palabras lo que hay en el fondo de esa ansiedad que sientes en la boca del estómago. Esa sensación incómoda que experimentas cuando miras algo que quieres de verdad, se debe a que piensas que no tienes derecho a ella. Pero, ¿y por qué no? ¿Por qué no te la mereces y porqué no ibas a poder conseguirla? Hoy intenta no limitar tus posibilidades.