Buena voluntad. Paciencia. Armonía. Aceptación. Confort. Silencio Seguridad. Compenetración. Respeto. Bienestar. Todo esto está muy bien. Todos deberíamos esforzarnos por estas cualidades pero… ¿dónde está la diversión y el regocijo en todo eso? Es importante que haya cierto grado de “nerviosismo” en nuestra vida. Un destello de algo rebelde… incluso aterrador. Si no hay conflicto, no hay desafío, y la vida acaba volviéndose anodina. No hace falta que resuelvas el problema al que te estás enfrentando hoy. Lo único que tienes que hacer es atenuarlo un poco.