Algunas veces la gente jura que se llevará sus secretos a la tumba, que irán a los confines de la tierra para esconder lo que tenga que estar oculto – y además lo harán bien. Otras personas son menos decididas. No se les da tan bien guardarse las cosas para sí mismas y, en momentos de debilidad, se les escapan indirectas y revelan pistas. Si hoy tienes la sensación de que estás leyendo entre líneas, es porque otra persona te ha permitido que lo hagas. Si sientas las bases, una verdad saldrá a la luz.