Una serie de redes de seguridad y filtros hacen que la conexión entre lo que decimos y lo que pensamos sea complicada. Bueno, eso es lo que normalmente parece. Pero probablemente sería mejor que esos mecanismos psicológicos de protección fueran menos eficientes y que hablásemos con más sinceridad sobre lo que realmente pensamos. El problema está en que ahora pensamos una cosa y al minuto siguiente… bueno, ya sabes lo fácil que te resulta cambiar de opinión. Ahora que Mercurio vuelve a moverse hacia adelante, decir lo correcto te será más fácil de lo que piensas.