Un componente vital de nuestra evolución es llegar a un punto en el que ya no toleremos más la idea de que los niños crezcan viviendo con miedo. Queremos que todos ellos se sientan a salvo y que puedan crecer sanos y saludables. Lo cierto es que de adultos no nos asustamos tan fácilmente con ideas de monstruos y criaturas acechando en la oscuridad. Pero cuando echas un vistazo a las acciones de algunas de las personas más cercanas a ti, puedes ver fácilmente que sus decisiones se originan más en la preocupación que en la inspiración. Hoy puedes dar buen ejemplo. Supera un temor.