Cuando estamos experimentando una fuerte emoción nos resulta difícil imaginarnos en otro estado mental. Esto va por los buenos y los malos momentos. Cuando nos sentimos contentos, durante un corto espacio de tiempo tenemos la sensación de que la vida va a ser siempre así. ¿Y cuando estamos tristes? Bueno, esa es la cuestión. Las emociones no conocen el futuro ni el pasado. Eclipsan la lógica y la razón. Si te da la sensación de que puede que el estado de ánimo en el que te encuentras no cambie nunca, prepárate para la luna azul astrológica. Estate dispuesta a sentirte más animada, inspirada y entusiasmada.